La historia de Gregory E. Smith comenzó cuando en Agosto de 2002, la policía ingresó a su casa y encontró cerca de 200 gramos de cocaína y 4 gramos de marihuana. Si bien la droga fue decomisada, él no fue arrestado.
Dos años después, fue acusado de "conspiración contra el gobierno", al intentar ingresar a EE.UU. cerca de 20 kilogramos de cocaína, por lo que fue sentenciado a 10 años de prisión.
Buscando una reducción de la condena, el abogado de Smith, John Eldridge, escribió que "si mi cliente hubiese sido arrestado en 2002, ahora no estaría enfrentando tantos años detrás de las rejas".
"Cómo será, que la incapacidad del gobierno para levantar cargos contra mi cliente en aquel episodio, donde su vida estaba fuera de control, lo empujó hacia una espiral de perdición", agregó el defensor.
Inclusive el fiscal del Estado admitió que Smith había tenido una chance en el 2002 para "dejar atrás la vida de un traficante de drogas" pero que, por el contrario, terminó "profundamente involucrado" en una conspiración para traficar más de 20 kilos de cocaína. |