Los accidentes aéreos asociados con pájaros han crecido más del cincuenta por ciento el último año. De tres incidentes cada diez mil vuelos en el 2003 han pasado a cinco el año pasado. En el aeropuerto Schiphol de Amsterdam las garzas y águilas ratoneras han aumentado considerablemente en número, al parecer, por la gran población de roedores que prospera en las inmediaciones de la estación aérea. Por ese motivo las autoridades locales convocaron a los especialistas en tulipanes para que planten cientos de miles de flores cerca de la autopista de Polderbaan con la esperanza de que el aroma espante a los ratones.
El vocero de la KLM, Hugo Baas, explicó que "el tema de las aves es de permanente discusión con Shiphol. Pueden averiar los motores de un avión y poner un vuelo en riesgo".
La medida de plantar tulipanes se suma ahora a las ya existentes: perros entrenados, altavoces y cintas con sonidos estridentes. |