Cuando el Príncipe Jigme Khesar Namgyal Wangchuck, de 25 años, se enteró la semana pasada que su padre, el Rey de Bután, dejaría el trono en dos años, comenzó a recorrer el país para "conectarse" con sus futuros súbditos.
Sin perder tiempo, el futuro Rey de esta pequeña y montañosa nación del sur de Asia, ubicada entre India y China, se dirigió hacia la ciudad de Paro donde participó de unas celebraciones tradicionales, según informa el periódico local "Kuensel".
El Príncipe tuvo una destacada participación en la tradicional "lucha de almohadas" y hasta se animó a cargar a otra persona en sus espaldas para ser de la partida en la "carrera a caballito".
El anunció del Rey resultó bastante sorpresivo para los habitantes de esta nación ya que pocas semanas después de que el heredero asuma el trono en 2008, Bután dejará de ser una monarquía para transformarse en una democracia parlamentaria.
Según algunos analistas, el futuro Rey de la "Tierra del Dragón de Truenos" ya estaría pensando en convertirse en el primer Primer Ministro de Bután. |