A pesar del gran esfuerzo realizado para no recibir visitas, cuando Reed salió de una operación donde le practicaron un triple bypass, se encontró con que sus tres esposas estaban esperándolo en el mismo cuarto.
Según los medios británicos, las mujeres, en lugar de armar un escándalo, mantuvieron una reunión en el estacionamiento del hospital donde se enteraron de que todas estaban casadas con el mismo hombre.
Este empresario, de 59 años, se entregó a la policía al salir del hospital, y confesó ser bígamo, lo que en Gran Bretaña es considerado una ofensa legal.
La justicia británica lo encontró culpable, y lo sentenció a cuatro meses de prisión en suspenso, y a pagar una multa de 126 dólares, en concepto de gastos administrativos.
La Policía Metropolitana aseguró que Reed se había casado con Jean Grafton, en 1966, aunque luego se separaron sin llevar adelante un divorcio.
En 1998 contrajo matrimonio con Denise Harrington, y finalmente, en 2003, se casó con Lyndsey Hutchinson.
Tanto Harrington como Hutchinson pidieron la nulidad de los casamientos, aunque, según los medios, los abogados les informaron que en realidad nunca estuvieron casadas con Reed, ya que sus bodas nunca fueron válidas. |