Según Simone Cassola y Jack Ray, propietarios de una empresa italiana dedicada al diseño, fabricación y venta de zapatos, su mejor idea es vender cada zapato individualmente. En su tienda, los clientes pueden mezclar su calzado. De hecho, quienes deseen llevar un par desparejo se hacen acreedores a un descuento especial.
Según explicó Ray "si cada pie es sutilmente distinto, por qué no elegir un zapato para cada pie. La gente debería tener la libertad de elegir cada zapato libremente". Los dueños abandonaron sus muy bien pagados trabajos de dirección y contabilidad de empresas para lanzar "Adictos a la Libertad", su original tienda de zapatos hechos a mano con sede en Milán.
La idea dio pruebas de ser un éxito. Luego de presentar sus productos en la Feria de Moda para hombres de Florencia los pedidos de pares mezclados no dejan de llegar. Actualmente se encuentran presentando su colección invernal y explican que "los zapatos son sólo el comienzo, pronto venderemos también guantes y medias de a uno".
Los precios de cada zapato (sí, de UN zapato) arrancan en noventa dólares. |