Según informó Noticias Locas oportunamente un joven, supuestamente muerto, empezó a respirar en la morgue mientras lo analizaba el forense. Esto suscitó una investigación que terminó con la suspensión de la licencia profesional de dos paramédicos que fueron hallados responsables de la equivocación.
Wade Kearney II y Paul Kilmer fueron disciplinados por violación del procedimiento según informó la Oficina del Servicio de Emergencias Médicas del estado de North Carolina en Estados Unidos. Larry Green, atropellado por un automóvil, fue declarado muerto en la escena del accidente pero despertó en la morgue, dos horas después, mientras el forense J.B. Perdue trataba de dictaminar las causas del deceso.
Las leyes del estado establecen que los trabajadores de emergencias médicas deben realizar los procedimientos de resucitación inmediatamente si existe la menor duda de que el sujeto esté con vida y ninguno de los dos paramédicos lo hizo. Además, según informaron las autoridades, ninguno de los dos le aplicó el monitor electrocardiográfico que da una lectura eléctrica de la actividad del corazón. |