Una joven de trece años tiró por el balcón de su edificio en Tokio a un niño de cinco años porque no quería que él le cuente a su mamá que había estado en un local de videojuegos. Milagrosamente el chico sólo recibió contusiones en la caída gracias a que las ramas de un árbol frenaron su caída libre de once metros y que finalmente aterrizó en unos arbustos.
La adolescente, que fue detenida por las autoridades locales, explicó que estaba "muy arrepentida" de haber empujado al niño del balcón de su casa en el distrito de Takadonababa, Shinjuku-ku. Debido a su edad, la muchacha no puede ser procesada, pero fue enviada al centro de menores de Tokio. Si bien la niña relató que su víctima estaba sentada en la baranda del balcón y que ella sólo la empujó, los investigadores concluyeron que ella persuadió al chico, Sun Jizu, de nacionalidad china, a que se asomara a ver algo y luego lo arrojó.
Según las autoridades los dos niños se encontraron en un salón de jueguitos electrónicos y él le dijo a ella "qué hacés acá, a vos no te dan permiso. Le voy a contar a tu mamá". |