La línea aérea neocelandesa Qantas presentó un comunicado explicando que habían cambiado su proveedor de lechuga luego de que un pasajero en un vuelo de Melbourne a Wellington encontrara una rana viva en sus verduras. El diminuto batracio -"rana del árbol sibilante"- de sólo una pulgada de largo no tuvo oportunidad de salir de su cautiverio gastronómico.
La mujer afectada por la excesiva frescura de sus alimentos, cerró la tapa de la bandeja antes de que la ranita pudiera saltar. Oficiales de cuarentena revisaron todo el avión pero no fue hallado ningún otro ejemplar de la particular fauna de Nueva Zelanda.
Un vocero de Qantas explicó que identificaron la procedencia del animal ya que en la zona dónde trabaja su ex proveedor de lechuga prosperan estos animales. El encargado general del servicio de la aerolínea, Fergus Small, declaró a una radio local que "me temo que a la rana se le practicó la eutanasia en un freezer". |