Juan García Vásquez ingresó ilegalmente al domicilio de una anciana en San Francisco, Estados Unidos. Para entrar rompió una ventana y el ruido despertó a la dueña de casa. Cuando salió a la puerta de entrada para ver qué pasaba, el hombre le tapó la boca y se metió con ella al domicilio.
Si bien Vásquez habla poco inglés y la mujer no entiende castellano, de alguna forma, la abuela consiguió calmar al asaltante y le ofreció algo de comer. Luego, le empezó a mostrar imágenes de Santa Teresa, mientras iba diciendo plegarias. También le mostró fotos de sus nietos explicándoles cómo se llamaban y anécdotas de sus vidas.
Según explicó el oficial de policía Paul Zill, el asaltante, ya relajado, usó el baño, le avisó a la mujer que se había acabado el papel higiénico y recostado en el sofá mientras miraba las fotos se durmió. La señora aprovechó la ocasión para encerrarse en el baño y llamar a su hija.
Cuando llegó la policía Vásquez se había despertado y caminaba por el pasillo cercano al baño. Enfrenta cargos por privación de la libertad y asalto. |