Normand St. Michel está desalentado por la respuesta que obtuvo de las autoridades comunales de Madison, Maine, Estados Unidos. Si bien la Junta de Planeamiento no le prohibió abrir un Topless Café -siempre que se ajuste a las normas y requerimientos de la legislación del estado- le hizo saber que "Madison no necesita un café que esté enfocado a una temática sexual".
St. Michel explicó que él ha asistido a establecimientos de ese estilo y que están muy bien manejados, son limpios y brindan un excelente servicio. Lo de las tetitas es simplemente una estrategia de marketing. "Entre, coma y la moza estará con los pechos al aire. Eso es todo", dijo. Los detractores, por su parte, opinan que es cuestionable por sus riesgos que una mujer esté sirviendo café caliente con el torso desnudo.
"Estaba entusiasmadísimo pero ahora estoy repensándolo. Hasta mi esposa está en contra", declaró el desilusionado comerciante. |