Raymond Sobeski, un canadiense de 47 años, se tomó un año para reclamar su premio de 23 millones de dólares de la lotería nacional porque no quería "hacer las cosas a las apuradas". El único ganador del mayor pozo acumulado de la historia de Canadá fue a cobrar su ticket doce días antes de que expirara el premio.
Kathy Pittman, vocera de la Corporación de Lotería y Juegos de Ontario, explicó que "es la primera vez que alguien tarda tanto en cobrar. Pensamos que el ticket se habría perdido porque ¿quién puede aguantarse tanto tiempo?". "Después de conocerlo, todo fue claro para mí. Es un caballero que se toma su tiempo y que pone cuidado y precaución en cada una de sus decisiones", agregó.
Sobeski, un reparador de computadoras independiente, ni siquiera le avisó a su familia. Guardó el boleto en una caja de seguridad y fue a trabajar como cualquier día. Arregló sus asuntos detalladamente y luego de cobrar el premio se subió a un avión.
"Debe estar jugando al golf en algún lugar paradisíaco justo ahora", aventuró Pittman. |