Una corte del Condado de Clark en Vancouver, ordenó a Taco Bell a retribuir con 228.000 dólares a un hombre que masticó una esfera de acero que fue incluida por accidente en su ración de nachos de 2.49 dólares. La víctima, John Marini, alegó que desde ese fatídico almuerzo de 1997 padece tremendos dolores de mandíbula.
Un jurado conformado por seis hombres y seis mujeres deliberó largamente antes de otorgarle a Marini una compensación de 25.610 dólares en concepto de gastos médicos y 202.800 por los daños no económicos como dolor y sufrimiento. David Gregerson, abogado de Marini, mientras bailaba en una pata, explicó que "es un veredicto magnífico, nosotros habíamos solitado un resarcimiento de entre 207.000 y 389.000 dólares".
Las autoridades de la cadena de restaurantes explicaron que la bolita de metal cayó de una pistola de crema ácida que fue ensamblada en forma incorrecta por uno de los trabajadores de la cocina. Gregerson agregó que "realmente se ocasionó un daño inmenso por un error insignificante".
|