Carolyn Risher, alcaldesa de Inglis, un pequeño pueblo del estado de Florida, arremetió contra "el maligno" a través de una campaña tendiente a echarlo por ser el causante de las aberraciones cometidas por los habitantes del terruño. Según dijo, Mefistófeles está detrás de los conductores alcohólicos, de los que acosan a menores y de los que roban las casas de sus vecinos.
Risher escribió una declaración que presentó en una oficina gubernamental y distribuyó luego las copias de su manifiesto exorcista, además de pegarlas en la entrada al pueblo. La comisión vecinal y la American Civil Liberties Union (ACLU), sin embargo, encontraron que la alcaldesa no tiene derecho a hacer públicas sus curiosas ideas religiosas que incluyen a un viejo rojo y con cuernitos.
Una de las seguidoras de Risher, Glenda Townsend, de cincuenta años, sostuvo que "la ACLU me enferma. El mal abunda cuando los hombres buenos se cruzan de brazos y no hacen nada. Es hora de ponerse de pie".
La declaración anti-Satán de la alcaldesa dice: "Sea sabido de ahora en más que Satán, amo de la oscuridad, proveedor del mal y destructor de lo bueno y lo justo no es ahora ni será nunca parte del pueblo de Inglis". |