Un chiquillo de Minneapolis, Estados Unidos robó un auto y lo estrelló contra otro coche ocupado por una familia. Esto ocurrió once días después de su tierna primera vez: en esa ocasión tomó una camioneta Cherokee 4x4. Debra Taylor, dueña de este vehículo declaró que no lo podía creer. "Algo debe hacerse. Éste es el incio de una vida problemática. Alguien tiene que imponerse y actuar", reclamó.
Laura Torres, la dueña del nuevo botín del niño tampoco está contenta. "¿Cómo pudo hacerlo? Estaba estacionado entre dos autos", comentó. A su vez, Sandra Howard, que conducía el auto contra el cual se estrelló el pilluelo en su alocada huída, comentó que el niño iba tan rápido que si se hubiera cruzado un peatón lo hubiera matado. Los ocupantes de ese vehículo resultaron levemente heridos.
El pichón de chorro fue detenido y trasladado por la policía al St. Joseph's Home for Children. Al parecer, cuando los oficiales le preguntaron qué estaba haciendo, el niño explicó que "sólo quería ir a la escuela pero no sé dónde queda". Debra Taylor se lamenta por su camioneta pero no se enfureció con el ladroncito. "¿Cómo puedo enojarme con este inocente bebé?", se pregunta.
Sandra Howard no se lo tomó con tanta filosofía. Después del choque increpó al mocoso al grito de "¡mirá lo que hiciste, lastimaste a un montón de gente acá!". Según Howard el niño empezó a llorar y en alaridos dijo "no quiero ir a la cárcel, no llamen a la policía".
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