Un agente encubierto vestido con uniforme escolar femenino se las arregló -a pesar de sus piernas peludas- para tentar a un exhibicionista. El joven oficial aceptó vestirse de mujer para llevar adelante la misión, pero de ningún modo dejó que le depilaran las gambas.
El agente, de 21 años de edad, de la ciudad japonesa de Ube consiguió de este modo atrapar al exhibicionista que había enseñado sus órganos sexuales al menos a veinte colegialas. Solicitó, a su vez, que su identidad no trascienda, ya que encuentra la situación "un poco avergonzante". Según un vocero policial, "el joven policía elegido para la tarea se veía bien en el uniforme femenino, aun sin utilizar peluca o maquillaje".
El degenerado resultó ser un hombre de cincuenta años, director de una compañía local. Enfrenta ahora cargos por exposición indecente (y miopía). |