No es cosa de salir con cara de preso en la foto. Para que los convictos aparezcan inteligentes y elegantes en las fotos que se sacan para enviar a sus familiares o amigos, una cárcel estadounidense les alquila ropa. El Sheriff Jerry Speziale puso en práctica este negocio a partir de la idea de Israel Nales, un interno de la cárcel del Condado de Passaic, New Jersey.
Speziale explicó que aceptó la ocurrencia de Nales porque el servicio penitenciario podría recaudar cerca de 40.000 dólares por año cobrándole diez dólares a los presos por cada foto. Nales, quien tiene a su madre viviendo en Puerto Rico, relató que se considera un hombre apuesto, pero no quiere que su mamá lo vea vestido de preso.
Nales además consiguió que decenas de internos lo apoyaran en su iniciativa ya que según dice "es una gran oportunidad para que muchos muchachos le hagan saber a sus familias que están bien". Sin embargo, Thom Ammirato, vocero de la cárcel del condado de Bergen, se manifestó en contra de la idea. "Si estás preso por un crimen violento y mandás una foto en un traje de negocios, ¿la gente debe mirar tu foto y sentirse orgullosa?", se pregunta. |