En Clarks, Nebraska, la First Congregational Church festejó su aniversario número 125 a la vez que despidió a un miembro importante de su ministerio. El reverendo Ralph Supernaw honró a su colega al comienzo del servicio. "Este es el último domingo de Spence", anunció.
Supernaw, un sacerdote ciego célebre por su ingenio y su buen humor, contó durante años con la colaboración del buen Spence para cumplir con sus obligaciones religiosas. La iglesia bajo su ministerio está siempre al tope de su capacidad ya que sus polémicos sermones y su amor por la gente lo han transformado en un sacerdote muy querido. Pero últimamente su fiel amigo dejó de cumplir sus obligaciones y será reemplazado por otro más joven.
Como prueba de la necesidad del cambio, el cura llamó a su amigo durante la misa, y éste no sólo no acudió, sino que ni siquiera se despertó. "A partir de ahora Spencer podrá dormirse durante mis sermones, como cualquier otro", bromeó Supernaw.
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