Los profesores de una escuela en Berkshire, Inglaterra, se han tomado fotos desnudos para la confección del almanaque escolar 2004. Los dieciséis catedráticos realizan sus tareas pedagógicas habituales, mientras pudorosamente algún elemento de los que utilizan para dar clases les ocultan los pililis y las cachufletas. El profesor de ciencia salva su dignidad gracias a una probeta y la profesora de música esconde sus partes nobles detrás de un cello.
Los alumnos no permanecen indiferentes ante el almanaque: algunos lo consideran divertido y otros bizarro. Un alumno de doce años opinó que "ver a tus maestros sin ropa es un poco inquietante. El almanaque no es lindo". Victoria, de la misma edad, por el contrario cree que "cuando los ves dando lecciones son tan estrictos y aburridos, pero al ver el calendario uno ve un lado completamente distinto".
El dinero recolectado por la venta de los 1.500 calendarios se destinará a ayudar a una escuela en Sudáfrica. |