Patrick Jason Mann, de 29 años, entró a un minimercado del estado de Virginia en Estados Unidos armado con una banana madura. La colocó en su bolsillo simulando portar un arma de fuego y le exigió al encargado el dinero de la caja registradora. Huyó con un botín de alrededor de diez dólares.
De hecho, Mann, entusiasmado con su éxito en la tienda ingresó a otro negocio en el cual había trabajado por cerca de tres años. De allí sustrajo otros setecientos dólares.
Luego de ser atrapado por la policía, Mann explicó que su adicción al crack le cuesta cerca de trescientos dólares al día y que por ese motivo se decidió a robar. "No tiene mucha lógica lo que hice esa noche. Cuando estás intoxicado con esa droga no sos una persona muy racional", dijo.
Además de la sentencia de 18 meses, el juez J. Leyburn Mosby Jr. lo obligó a devolver el dinero sustraído y hacer un tratamiento para su adicción. |