No tiene dientes, no sabe caminar, ni hablar, ni mantenerse sentado... Se hace pis y caca encima sin ningún complejo, se babea todo el tiempo... Y ya tiene dirección de correo electrónico. (No, no es mi abuelo.) Claro que para tener una idea aproximada de lo que eso significa le faltan algunos años de vida, cientos de horas de teta, toneladas de papilla, decenas de episodios de los Tele Tubbies, entre otras cosas (¡Que NO es mi abuelo!). Pero lo fundamental es que entre berrinche y berrinche puede ir recibiendo el correo de sus parientes (Lo cual muchas veces es mejor que recibir a los parientes propiamente dichos. Está bien, incluido mi abuelo).
El Sequoia Hospital de Sillicon Valley -la meca tecnológica del mundo- ha implementado un servicio para que los niños den sus primeros pasos on-line mucho antes de que den los clásicos primeros pasos sobre la corteza del planeta. Han lanzado este servicio a través del portal Namezero, de modo que los niños tengan su correo con dominio personalizado casi simultáneamente con su primera bocanada de aire. Estas casillas, además de brindar las consabidas facilidades del e-mail reciben consejos para el cuidado del bebé y orientación para los padres.
Linda Kresge, enfermera del hospital, opinó que "es una forma simpática de recibir a los bebés del siglo XXI". Evidentemente, no calculó que en un par de semanas los nombres de dominio empezarán a circular y los lactantes ya estarán recibiendo ofertas de suscripción a sitios porno, virus informáticos, spamming de pañales, mamaderas, el lactobacilus GG, chupetes, carritos, el Acrobat Reader, cunas, juguetes, la actualización del Norton Antivirus, un muñeco de Picachu, troyanos... en fin... Bienvenidos al siglo XXI.
Por lo menos no se tienen que preocupar del efecto Y2K. |