este jardinero que vivió todo el siglo pasado le está yendo bastante bien en el negocio. Tanto es así que puede darse el lujo de contratar más personal. Jim Webber, de Stoke Abbott, Dorset, Inglaterra, reconoció que ya no tiene la fuerza de antaño, y las trabajosas tareas de la jardinería le cuestan un poco más. No es para menos, ya que en su último cumpleaños sopló la friolera de 99 velitas.
Para contar con la colaboración de un joven dinámico y lleno de vida se decidió a contratar a su hermano Jack Webber, que está en la flor de la juventud: tiene sólo 91 años. Entre los dos cavan, plantan, transplantan, podan, cortan el césped y rediseñan jardines por dos libras la hora (3 dólares).
Según declaró Jim al periódico británico The Sun, "estaba con demasiado trabajo. Me siento satisfecho de poder contar con un ayudante más joven". Su hermano menor Jack dijo que "me hace trabajar duro, pero sólo soy feliz cuando trabajo". |