Según explicó el creador de esta controvertida fragancia, Peter Inselkammer, la idea es evocar recuerdos de la Oktoberfest, célebre fiesta de la cerveza en Munich. La esencia, será formalmente presentada en sociedad en la apertura de la edición número 169 del festival.
Oler como un tugurio de borrachos, normalmente le demandaría diez horas fumando y bebiendo sin esperanzas, pero ahora, por sólo 148 dólares, Ud. puede adquirir esta fragancia y todos creerán que están en presencia de un alcohólico perdido. La otra alternativa para que un hedor semejante se pegue a su piel es asistir a las bacanales de la Oktoberfest.
Más de un millón de personas copó las carpas del festival de la cerveza en la primera semana de celebración y se espera que para el cierre, el 6 de octubre, las hayan visitado unos seis millones de entusiastas. |