Si bien el grupo daba justo para un buen partido de truco, hay que reconocer que la seña del siete es un poco difícil de hacer con un tubo saliendo de la boca. Esto sin contar que no hay naipes que resistan cuatro días de remojo. También debieron abstenerse de jugar al Pictionary, al ping-pong y al tuti-fruti.
El penoso espectáculo de cuatro hombres mayores de cuarenta años jugando al ludo fue presenciado por cientos de curiosos que pudieron verlos a través de un vidrio del acuario de Weiz de la provincia de Styria en Austria. En esa misma localidad se había batido el récord anterior de 40 horas 36 minutos. Entre juegos de mesa y bostezos contenidos el grupo permaneció bajo el agua 41 horas, rechazando los descansos de cinco minutos por hora que establece el Libro Guiness de los Records para esta prueba.
Heinz Habe, organizador de la experiencia, explicó que los buzos, de entre 42 y 47 años "salieron del agua como si hubieran estado en un día normal de trabajo".
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