El profesor Brian Pronger y sus estudiantes de la Universidad de Toronto están más sonrientes y ojerosos que de costumbre: se han propuesto estudiar la colección de pornografía de un productor de radio local, que consta de dos mil videos, ochocientas revistas, y trescientos discos compactos.
Los científicos están catalogando en una gran base de datos los distintos tipos de imágenes. Entre los campos elegidos para el catálogo (de los que se pueden reproducir, por supuesto) están: "Nunca jamás", "Espiando", y "Dale un chirlo".
La colección fue gentilmente donada a la ciencia por el productor de radio de la cadena CBC, Max Allen de 62 años, que empezó a coleccionar este material a sus tiernos veinte años. El profesor Pronger opinó entusiasmado que "la colección nos dice mucho acerca de nuestra sociedad actual, pero más importante será para los investigadores del futuro, dentro de cincuenta o cien años. Será como entrar a las ruinas de Pompeya".
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