Derek Dahlke cursa el primer grado de la escuela primaria Jefferson en la localidad de Oshkosh, Estados Unidos. No es un mal estudiante, pero tuvo que pasar largas horas en la oficina del director. Al parecer, las autoridades de la institución tomaron a mal que el precoz casanova persiguiera a las niñas de preescolar y primer grado para besarlas.
El padre de Derek fue contactado en su trabajo para ponerlo al tanto de la efusividad romántica de su hijo. En opinión del director de la escuela, Rob Becker, su comportamiento "es demasiado parecido a un acoso sexual. Derek descubrió que le da poder amedrentar a las niñas con la amenaza de un beso. Este comportamiento debe ser detenido de inmediato".
Esta es la tercera vez en que Derek recibe una advertencia por esta conducta. Antes ya se le había explicado que no era bueno que intentara someter a las niñas a sus muestras cariño cuando éstas no le daban su consentimiento. De hecho, todas las niñas corrían en dirección contraria a Derek al grito de "no, no, por favor". El director explicó que "Jefferson debe ser un lugar feliz, donde los niños estén contentos de venir a clase. Las escuelas son para que los niños se sientan seguros, no amenazados." |