Los destinatarios de la droga son fundamentalmente víctimas de minas ocultas en el terreno que han perdido un miembro o tienen un daño espinal que los ha recluido en la cama. Un oficial que apoya el tratamiento sostuvo que "en la mayoría de los casos, han tenido problemas psicológicos, y no problemas físicos que pudieran afectar el funcionamiento de su sexualidad". De este modo, los precursores de la idea esperan que los soldados superen sus miedos, y se readapten a una vida familiar normal.
Más de 1.700 soldados de Sri Lanka han perdido al menos uno de sus miembros y un total de 9.000 han recibido cuidados post-traumáticos. Las heridas son producto de la prolongada guerra civil de este país contra los rebeldes de Tamil Tiger.
Según fuentes militares de Sri Lanka, los Estados Unidos y Europa también le están prescribiendo Viagra a sus tropas. |