Según la profesora Cathy MacGregor, quien posee un doctorado en drama y teoría feminista, utilizó sus propias experiencias personales al interpretar a una bailarina erótica en su controvertido acto de casi una hora. Los estudiantes no tuvieron más que elogios.
En la obra, MacGregor interpreta el papel de Scarlett. Ése es el nombre que utilizaba cuando trabajaba en clubs eróticos de Nueva York. Luciendo sólo unas botas altas revive el acto que realizó para cientos de hombres en el pasado. Mientras baila sin ropa, dice, "Dios, todavía me quedan ocho horas de esto por delante" o "Todo lo que quiero es una taza de té y arroparme en mi cama para dormir".
Según declaraciones de MacGregor al periódico The Times, "se supone que el baile erótico es espontáneo, pero por supuesto no lo es". Una de sus alumnas en la Universidad de Wolverhampton sostuvo que "tiene una gran confianza en sí misma para pararse delante de nosotros y actuar de esa forma. Es una verdadera inspiración".
|