En respuesta a las cada vez más amenazantes caras de sus muñequitos, la firma Lego ha sido instada a cambiar las facciones y hacerlos menos enojados y más sonrientes. "Deberían dejar de fruncir el ceño y mostrar una cara más amigable", declaró Christoph Bartneck, director del Laboratorio de Tecnología de Interfaz Humana. "Sus caritas son amenazantes y podrían afectar a los niños", agregó. El equipo de Bartneck estudió las expresiones faciales de más de 6.000 figuras de Lego y encontró que el fabricante de juguetes ha estado modificando gradualmente las facciones para hacerlas cada vez más conflictivas y/o beligerantes. "Nos preguntamos cómo es posible que los muñequitos hayan pasado de tener caritas sonrientes y felices a poseer un aspecto negativo y de confrontación", explicó Bartneck. "Esto impacta negativamente en los chicos". De esta manera, el Laboratorio envió una carta a Lego exponiendo sus razones y pidiéndole que modifique sus figuras y haga más felices a los muñequitos. |