Corina Polinguer, de 58 años de edad, devolvió un libro que su padre había pedido prestado doce años antes de que ella naciera. El volumen -una colección de canciones tradicionales rumanas- después del largo trajín llegó finalmente a la biblioteca del Colegio Nacional de Iasi.
Un día, en los años 30, Bruno Polingher retiró el libro con la firme convicción de regresarlo en breve. Su hija, 70 años después, encontró el ejemplar por casualidad y cumplió con el deber postergado de su padre. Gabriela Zanoschi, directora del establecimiento educativo, explicó que nadie podía creer que tantos años después el libro regresara. "Es de hecho un gesto de honestidad y de respeto hacia nuestra escuela", agregó.
De todas formas -si le sirve de consuelo a los Polinguer- hay gente que tarda todavía más. |