Este fin de semana entrará en vigencia una nueva norma en la orden franciscana de Croacia: no más autos de lujo para los monjes. La regulación prohíbe que se desplacen en coches de marcas como Mercedes Benz, BMW, Audi, etc. como una forma de mostrar que no están aislados de su comunidad y para evitar las obvias críticas que suscita que mientras buena parte de los paisanos es pobre sus representantes religiosos exhiban lujo y ostentación.
Según el periódico local Jutarnji List la decisión fue aprobada por los miembros de la orden en todo el mundo y buena parte de los religiosos ya han puesto sus vehículos en venta. El monje Marinko Vukman, ocupado de ayudar a los croatas residentes en Alemania, explicó que utiliza muchísimo su auto -un BMW- para trabajar pero que al igual que sus hermanos ya lo ha puesto a la venta. |