Los directivos del hospital St. Olavs en Trondheim, Noruega, decidieron habilitar el "carril de los besos" en la entrada del edificio. Se trata de un espacio exclusivo para que los miembros del personal del hospital saluden al ser querido que los deja allí en auto. De este modo intentan evitar que los "besuqueiros" bloqueen el acceso de las ambulancias a la puerta de la institución.
Según un directivo del St. Olavs, las despedidas de los empleados causan frecuentemente atascamientos de autos que impiden la llegada de los pacientes a la entrada de emergencias. Junto con el lanzamiento del "carril de los besos" se entregó un folleto que explica que las bondades de empezar el día con un beso no deberían interponerse en el camino de las ambulancias.
El detalle pintoresco de esta medida es que el carril para el saludo está pintado con una hilera de corazoncitos rosados. Según explicó la vocera del hospital, Marit Kvikne, "es importante facilitar el acceso de los pacientes, sea que lleguen en auto o en ambulancia, por lo cual alentamos al personal a utilizar el carril de los besos tanto cuando llegan como cuando se van". |